Sabemos que tu perro es el rey de la casa y disfruta de miles de lujos que sus antepasados los lobos jamás hubieran soñado tener. No hay que olvidar que aún así, hay instintos que los perros no pueden evitar; amenazas a su territorio, atenciones de personas o animales cuando no las quieren, etc. La buena noticia es que aunque no pueda hablar, tu perro tiene diferentes maneras de comunicarte lo que piensa, sólo es cuestión de aprender a descifrar sus mensajes “no verbales”.

Lenguaje Corporal
Es fácil reconocer a un perro estresado aunque si no estas muy familiarizado con el “lenguaje perruno” podrías estarte perdiendo de algunas señales; colita escondida, cabeza agachada y/o dificultades para caminar en sus piernas traseras pueden ser señales de estrés.

Gestos en la cara
Una mirada dice mas que mil palabras. Evitar miradas o miradas lejanas son señales de perros sumisos y esto quiere decir que de alguna manera esta intentando “ignorarte” para llamar tu atención. Si no te das cuenta de esto, tu perro puede comenzar a sentirse ansioso y una manera de notarlo es en los gestos de sus ojos. Además también puedes notar señales como: lamer mucho, muchos bostezos, jadeos y orejitas retraídas.

Sonido
Los perros tienen algo parecido a un vocabulario y pueden haber muchos sonidos que te quieran expresar: “Esto esta estresándome”. Un ligero gemido pueden ser las primeras señales de que tu perro esta comenzando a estresarse. Si lo ignoras, podría conducir a un ladrido y si también es ignorado, comenzará a enojarse y entonces te darás cuenta. Nunca ignores pequeñas señales como estas porque entonces tu perro ya no tendrá maneras de expresarse y empezará a sentirse ahora muy ansioso.

Conducta
Cambios en la rutina, cambio de hogar, llegada de nuevas personas o la ausencia de alguien puede causar estrés y cambios en la conducta de tu mascota; negación a comer, comportamiento destructivo, etc.