Hace unas semanas, a mi perrita Chata le salió un hongo en la piel por la humedad el cual le daba mucha comezón y al rascarse se sacaba sangre y se terminó haciendo una herida muy fea 😢. La llevé a consulta con su médico veterinario y le receto varias cosas pero también me dijo que le pusiera el famoso collar isabelino también llamado «cono de la vergüenza».

¡Pobre Chata! De por sí, ya se sentía lo bastante mal por su herida y el tratamiento que iba a tener que tomar para curarse, encima tenía que usar el cono de la vergüenza. Le tomó un tiempo acostumbrarse a usar el cono y claro que noté un cambio en su estado de ánimo. Estaba triste y deprimida, la pobre no podía ni tomar agua cuando ella quería. Chocaba con todo y no sabía ni cómo echarse.

Chata y su cono
Se ve feliz pero créanme, no lo estaba.

El punto es que gracias a que Chata tuvo que usar el cono de la vergüenza me surgieron algunas dudas… ¿Por qué se llama collar isabelino? ¿Por qué le dicen cono de la vergüenza? ¿Habrá otras opciones menos incómodas para ellos? ¿Qué puedo hacer para que se adapte más rápido al cono?

Pues en esta nota te dejaré la respuesta a estas preguntas basadas en mi experiencia y claro, la de Chata.

¿Qué es el cono de la vergüenza y para qué sirve?

El cono de la vergüenza o collar isabelino es una estructura hecha habitualmente de un plástico suave, y que rodea toda la cabeza del animal. Siendo más angosto hacia el cuello, para luego irse ensanchando hacia los costados. Se usa para impedir que el animal pueda retirar los vendajes o lamerse el cuerpo e infectarse así zonas heridas o sensibles.​ Su nombre procede de las grandes gorgueras típicas de la época de Isabel I de Inglaterra.

gorguera

El problema del cono de la vergüenza es que es muy incómodo, la mascota va a intentar quitárselo muchas veces. Cuando le coloques el cono a tu mascota por primera vez, posiblemente no va a querer caminar, va a chocar con muebles, paredes y personas, va a estar deprimido, y no va a querer comer ni beber agua, puede que hasta gruña o muestre los dientes cuando alguien se le acerca, etc.

¿Qué puedo hacer para que se adapte más rápido al cono isabelino?

  • Motívalo para que camine. Colócate frente a él para que te vea y guíalo.
  • Deja que se mueva con libertad por todos los rincones de la casa y que se acostumbre al collar.
  • Trata de mover objetos que puedan lastimarlo.
  • No intentes poner una mano dentro del collar sin que el animal primero te haya visto.
  • Eleva los recipientes para la comida y el agua (por ejemplo, en un banco) para que tenga mejor acceso a ellos.
  • Revisa que el collar isabelino no esté apretando demasiado su cuello, o que le impida comer, beber o respirar con normalidad.

Si en algún momento vas a quitarle el cono, ya sea para comer o para que descanse un rato de él. Es muy importante estar supervisando que no vayan a rascar, lamer su herida. Así que ojos 👀 en todo momento sobre la mascota cuando no tenga el cono puesto.

Alternativas

Siempre queremos lo mejor para nuestra mascota pero si intentas otra alternativa para no verla triste puede resultar peor, así que antes de pensar en cualquier otra alternativa al cono de la vergüenza, analiza muy bien las opciones y coméntalo con el médico veterinario.

Camisa. Sirve en caso de heridas menores en las extremidades anteriores. Amarra las mangas a su cintura. En el caso de que la herida o cirugía esté en el abdomen, mejor una camiseta de manga corta amarrada en el lomo.

Para heridas en cuartos traseros, ponle una camiseta de manga corta al revés (su colita en el orificio del cuello y las patitas en las mangas). Si eliges esta opción, deberás quitarle la camiseta cuando lo saques de paseo, porque no podrá hacer sus necesidades (quedará como un pañal).

Calcetines. Una de las excelentes alternativas del collar isabelino si el animal tiene heridas en las patas es colocarle calcetines. Así no podrá acceder fácilmente a ellas y morderse o lastimarse. Asegúrate de que el elástico del calcetín ajusta bien, para que no se le salga. Puedes usar una banda elástica por las dudas (teniendo en cuenta que no le apriete demasiado ni le corte la circulación).

Collares cómodos. Uno de los problemas de los collares isabelinos es que son muy incómodos. La buena noticia es que en las tiendas de mascotas venden una versión acolchada mucho más agradable. Cuando tu perro o gato quiera acostarse, no tendrá un plástico duro como almohada, sino un cojín.

Collar inflable. Los primeros son parecidos a los que se usan en los aviones para dormir, pero circulares. El animal conserva la visión periférica, pero no puede acceder a las heridas para morderlas o lamerlas. Otra opción son los collares cervicales, que no les permiten mover el cuello con tanta libertad.

Después de unos días Chata se acostumbró a andar con el cono de la vergüenza y pronto le fue cambiando su estado de ánimo y volvió a ser la Chata de siempre.

Lo importante aquí es que sepas como aligerarle la carga a tu mascota y tratar de levantarle el ánimo y enseñarla a que el cono no es tan malo. Pero también tienes otras opciones de cono en caso de ser necesario y que el médico lo permita.

¿qué es cmm?