Los niños y adolescentes no pueden controlar sus impulsos, por esta razón un niño de dos años hace todo un espectáculo cuando no obtiene lo que quiere y un adolescente de 16 años pasa todo el día en el celular “texteando”. La habilidad para controlar tus impulsos no es algo con lo que se nace, es más bien una conducta que se aprende en casa con el tiempo, de hecho tampoco sucede sólo a los humanos…

Los perros adolescentes, desde los 6 meses hasta los 2.5 – 3 años de edad, están en plena etapa de impulsos, es mucho más difícil para un perro adolescente evitar ir tras la diversión y olores deliciosos. Agrega a esto los cambios hormonales que estarán sucediendo en su cerebro y cuerpo durante la adolescencia (imagina una: PUBERTAD PERRUNA), en ocasiones hasta llegarás a pensar que tu hermoso cachorro fue reemplazado por un espeluznante monstruo en forma de cachorro.

Sabemos que no hay cura para la adolescencia pero, los perros pueden aprender a controlar sus impulsos tal como nosotros. En los ejercicios recomendados a continuación, una excelente educación le hace mererecer un premio mientras que una “no tanto”, tendrá como consecuencia la pérdida de una gran actividad recreativa y tu alejamiento o ausencia…


1. Por favor

Pide a tu perro sentarse o acostarse

– Toma un juguete o plato de comida en una mano y comienza a bajarlo lentamente hacia tu perro. Si tu perro se para (o brinca), inmediatamente esconde el plano detrás de ti.

– Pídele sentarse o acostarse una vez más y comienza a bajar el plato nuevamente.

– Repite hasta que logres llegar a su altura sin que se mueva.

Una vez lograda la meta, hazle saber que ya lo puede tomar (agrega «muy bien» como felicitación para que sepa que es lo qué se debe hacer y sea su «luz verde») y permítele un rato de diversión.

2. Saluda
Para enseñarlo a saludar, primero debe haber dominado perfectamente el comando de “sentarse” o “acostarse”.

– Usando una voz “alegre”, llama la atención de tu perro y comienza a caminar hacia el. Si se empieza a emocionar de más (brincar o ladrar), detende y retrocede dos pasos.

– Llama su atención otra vez (podrías pedirle “sentarse” nuevamente), cuando tengas su total atención empieza a acercarte nuevamente.

– Repite hasta que puedas llegar a el con sus patas firmementes plantadas al piso.

El premio es saludarlo y acariciarlo, no necesitas premios.

3. Espera
La puerta del carro es un “portal a la diversión” pero detrás de ella, el peligro espera… Una sencilla orden de “espera” puede evitar que tu perro se lance fuera al tráfico.

– Detente afuera de tu carro, pide a tu perro esperar y comienza a abrir lentamente la puerta del carro. Si tu perro empieza a moverse hacia ti, cierra inmediatamente la puerta.

– Espera 15 segundos, vuelve a intentar.

El propósito aquí es lograr que tu perro espere detrás de la puerta hasta que la hayas abierto por completo y hacerle saber cuando es seguro salir con una palabra como “adelante”, “listo”, “baja”. Tu perro aprenderá que cuando es demasiado impaciente no podrá bajar del carro. Cuando esté calmado y prestando atención a tus ordenes, su recompensa será bajar e ir a explorar el mundo.

“Espera” también funciona en puertas y rejas comunes. Si tu mascota intenta caminar antes de tu orden de aprobación, cierra la puerta rápidamente en frente de ella. Estas sencillas ordenes te ayudarán en todo momento, aprovecha cuando aún es cachorro y disfruta el mayor tiempo con el para hacerle saber que tu eres su amo.